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Rellenas la solicitud de la hipoteca, entregas nómina y contrato, y crees que ya has enseñado todo lo que hay que enseñar. Pero antes de que el analista lea tu carpeta, ya ha hecho una consulta que tú ni ves: cuánto debes ahora mismo a cualquier banco de España, no solo al suyo. Esa consulta tiene nombre, CIRBE, y da la casualidad de que tú también puedes pedirla. Gratis, y sin que nadie te llame para venderte nada.

Qué es exactamente y qué no es

La CIRBE (Central de Información de Riesgos del Banco de España) es un registro público que junta los préstamos, créditos, avales y garantías que tienes abiertos con entidades financieras españolas, siempre que superen los 1.000 euros. Por debajo de esa cifra, ni aparece: la tarjeta que usas para el súper con 200 euros pendientes no cuenta para nada aquí.

Importante distinguirla de ASNEF o RAI. Esos son ficheros de morosidad, listas de gente que se ha retrasado pagando. La CIRBE no juzga si pagas bien o mal, simplemente suma cuánto debes en total y a quién. Puedes tener la CIRBE limpia de impagos y aun así salir mal parado si el banco ve que ya arrastras un préstamo del coche, dos tarjetas de crédito activas y un préstamo personal que pediste el año pasado para la reforma de la cocina.

Por qué le importa tanto al banco

Cuando calculan si te pueden dar la hipoteca, la mayoría de entidades aplica una regla no escrita: que la suma de todas tus cuotas mensuales, la nueva hipoteca incluida, no pase del 30-35% de tus ingresos netos. El problema es que muchas veces esa cuenta la hacen sin preguntarte, tirando directamente de la CIRBE. Si tienes un préstamo del coche a 300 euros al mes que se te había olvidado mencionar porque ya casi lo has terminado de pagar, el banco lo ve igual y lo mete en el cálculo.

Cómo pedirla tú y cuánto tarda

Entras en la sede electrónica del Banco de España, te identificas con Cl@ve, certificado digital o DNI electrónico, y pides el informe de riesgos a tu nombre. Es gratis, puedes pedirlo tantas veces como quieras, y por esa vía suele llegar casi al momento. Si prefieres el trámite en papel, existe la opción por correo postal, pero entonces cuenta con varias semanas de espera, así que mejor resérvala para cuando no tengas prisa.

El desfase que te puede jugar una mala pasada

Aquí está el dato que de verdad importa antes de pedir una hipoteca: la CIRBE no se actualiza en tiempo real. Los bancos mandan su información con los datos del último día de cada mes, y el Banco de España la procesa y la deja disponible alrededor del día 21 del mes siguiente. En la práctica hay un desfase de uno a dos meses entre lo que haces (cancelar un préstamo, por ejemplo) y lo que se ve reflejado en tu informe.

Eso significa que si te acabas de quitar de encima el préstamo del coche justo antes de pedir la hipoteca, es muy posible que siga apareciendo como deuda viva durante semanas, aunque ya lo hayas saldado del todo. Si vas justo de ratio de endeudamiento, cancela lo que puedas cancelar con antelación, no la semana antes de entregar la solicitud.

Si algo de lo que ves no cuadra

Puede pasar que aparezca una deuda que ya pagaste, o un aval que firmaste hace años y creías cancelado. Lo primero es reclamar a la entidad que lo declaró, no directamente al Banco de España: es esa entidad la que tiene que corregir el dato en su siguiente envío mensual. Si después de dos actualizaciones seguidas el error sigue ahí, entonces sí toca iniciar una reclamación formal, primero ante la propia entidad y, si no responde, ante el Banco de España.

El truco de verdad

No es pedir la CIRBE por pedirla. Es pedirla con dos o tres meses de margen antes de ir a hablar con el banco de la hipoteca, mirarla con calma un domingo por la tarde y hacer cuentas tú antes de que las haga el analista. Si ves que tu deuda actual te deja muy justo de ratio, tienes tiempo de cancelar una tarjeta que no usas, amortizar algo del préstamo del coche o simplemente esperar a que se limpie sola con los meses. Llegar a la entrevista con el banco sabiendo exactamente lo que va a ver en pantalla cambia la conversación entera: ya no vas a que te examinen, vas sabiendo la nota que vas a sacar.

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