Septiembre ha cerrado y el euríbor trae malas noticias para quien tenga hipoteca variable con revisión este mes o el que viene. El índice ha terminado el mes en torno al 3,24%, el nivel más alto desde 2024, y encadena ya varios meses seguidos al alza. Si te tocaba revisión en octubre, agárrate.
El dato: septiembre se va por encima del 3,2%
La media mensual definitiva de septiembre se ha quedado alrededor del 3,24-3,25%, frente al 2,95% de agosto. Es la cifra más alta en dos años y confirma lo que ya se veía venir desde que el BCE volvió a tocar tipos a principios de mes: el mercado llevaba semanas descontando esa subida, y ahora el índice la recoge de forma oficial.
La comparación con hace un año es la que de verdad duele. En septiembre de 2025 el euríbor rondaba el 2,17%. Un año después está más de un punto por encima. Para alguien con hipoteca variable que se revisa anualmente, ese punto de diferencia no es una cifra de telediario: es la cuota que le va a entrar en la cuenta a partir de este mes.
Por qué ha subido tanto y tan rápido
La historia es la misma que venimos contando desde el verano: el BCE ha ido subiendo tipos en varias reuniones seguidas, y el euríbor se mueve antes de que el banco central haga el movimiento oficial, porque el mercado ya lo está descontando. A principios de septiembre hubo una nueva subida de tipos del BCE, la segunda en pocos meses, y el índice ha terminado el mes reflejándola con intereses.
Nadie en el sector se atreve a decir si esto ha tocado techo o si queda otra vuelta de tuerca antes de que acabe el año. Lo único seguro ahora mismo es el dato de septiembre, ya cerrado, y ese es el que te va a aplicar el banco si te toca revisión.
Cuánto es esto en una hipoteca real
Coge una hipoteca de 180.000€ a 25 años con un diferencial del 0,85%, un perfil bastante habitual. Con el euríbor de septiembre de 2025, la cuota rondaba los 856€ al mes. Con el de este septiembre, sube a unos 960€. Son algo más de 100€ más cada mes, cerca de 1.250€ más al año, y no has tocado nada de tu hipoteca: solo ha pasado un año y el índice se ha movido solo.
Si tu préstamo es más grande o te queda más plazo, la subida en euros va a ser mayor todavía. Y si tienes hipoteca fija, este post no te toca: puedes seguir leyendo por curiosidad, o para tener algo de lo que hablar en la comida familiar con el cuñado que lleva meses hablando del euríbor como si trabajara en el BCE.
No a todos os toca el mismo día
Aquí hay un matiz que mucha gente pasa por alto: la revisión no cae el día 1 de octubre para todo el mundo. Cae en la fecha de aniversario de tu hipoteca, así que puede que te toque esta semana, a mitad de mes o incluso ya en noviembre. Si no te acuerdas de cuándo firmaste, el área de cliente del banco suele tener esa fecha a mano, y ahorra sustos.
Lo que sí es igual para todos: el banco está obligado a mandarte la notificación por escrito antes de aplicar el nuevo tipo, con la cuota nueva y el euríbor exacto que ha metido en el cálculo. A mí me ha pasado más de una vez encontrar un desfase de un mes en el índice usado, y la llamada para corregirlo tarda diez minutos. Revisa la carta con el dato de este artículo delante, no de memoria.
La parte en la que de verdad puedes hacer algo
Aquí va mi consejo poco glamuroso pero útil: antes de que llegue la carta, pide a tu banco una simulación de la cuota nueva. Te la suelen dar sin compromiso y te quita la incertidumbre de encontrarte el número de golpe.
Si la cifra aprieta más de lo que puedes asumir, el orden que suelo recomendar es este: primero habla con tu propio banco, que a veces mejora el diferencial solo para no perderte como cliente; si no se mueve, pide una oferta vinculante por escrito a otra entidad, porque un "más o menos" por teléfono no sirve para negociar nada; y si tienes ahorro parado que hoy no te rinde gran cosa, mira si amortizar capital te compensa más que dejarlo quieto.
Lo que yo no haría es cambiarme de hipoteca el mismo día que leo la carta del banco. Saca la calculadora, compara tu diferencial actual con el mejor que te ofrezcan hoy, multiplícalo por lo que te queda pendiente y por los años restantes, y decide con esa cifra delante. El susto del primer día es mal consejero.
Octubre va a traer facturas más caras para buena parte de las hipotecas variables de este país. Nadie sabe todavía si noviembre repite la jugada, pero la cuenta de septiembre ya está cerrada y es la que te toca pagar.