¡Sí, has leído bien! Hoy vamos a hablar de las famosas (y esquivas) hipotecas al 100%. Porque claro, tú ves un piso que te encanta, pero tus ahorros dan para un par de cenas y poco más… ¿y ahora qué?
Empezamos por el principio: ¿Qué es eso del porcentaje de financiación?
Cuando te dicen que una hipoteca es “al 80%”, no es porque el banco se haya sacado ese número de la manga. Eso significa que cubrirán el 80% del valor de la vivienda. ¿Y ese valor cuál es? Pues el más bajo entre el precio que pagas y el valor que dice el tasador. Spoiler: normalmente es el precio que pagas.
Ejemplo express:
Camila ve un pisazo por 200.000 €. El tasador dice que vale 208.000 €. ¿Qué hace el banco? Pues calcula el 80% sobre los 200.000 €, que es lo que Camila pagará. Resultado: le ofrecen 160.000 €, y el resto tiene que ponerlo ella. O su abuela. O vender cromos, lo que vea.
Pero... ¿y si quiero que el banco me preste todo? 🧐
Ah, amigo. Ahí entramos en terreno pantanoso: las hipotecas al 100%. Que existen, pero hay que currárselas.
Para que el banco suelte la pasta completa, normalmente necesitan que el valor de tasación sea superior al de compra, y que tú seas un perfil de cliente que inspire más confianza que el padre de Harry Potter.
¿Y cubre también los gastos?
¡NO! Repite conmigo: ninguna hipoteca cubre gastos.
Eso va por tu cuenta: notaría, impuestos, tasación, registro… calcula un 10% extra y llévate un paracetamol.
¿Cómo consigo una hipoteca por encima del 80%?
Te contamos un secreto: todo va de confianza. Si el banco ve que no vas a fallarles (en lo financiero, claro), se arriesgarán más.
¿Qué puedes hacer para parecer más fiable que un Golden Retriever?
- Ser funcionario: sí, lo sabemos, suena a tópico... pero les encantáis.
- Tener un contrato fijo y nómina decente.
- Incluir un aval (alguien con buena salud económica que responda si tú no puedes).
- Aportar doble garantía: por ejemplo, una vivienda adicional sin hipoteca.
Requisitos clave para la hipoteca 100%
- Ingresos estables (bye bye contratos temporales).
- Que tu edad + el plazo no sumen más de 75 años.
- Que la cuota no supere el 35% (máximo 40%) de tus ingresos.
- Y si quieres el 100%, toca añadir garantías extra.
¿Y si incluyo un aval?
Perfecto, pero no vale cualquiera. Tiene que ser alguien con solvencia de verdad. En algunos casos (como con entidades como Trioteca), solo se aceptan avales ICO o doble garantía. No vale pedirle a tu primo que acaba de dejar la uni.
¿Qué otras cartas puedo jugar?
- Contratar un seguro de impago: por si te pasa algo y no puedes pagar durante un tiempo, el seguro cubre las cuotas. No hace milagros, pero suma puntos.
- Líneas ICO: para jóvenes, primera vivienda… si cumples ciertos requisitos, son un empujoncito extra.
Ojo: el banco no es tu enemigo (pero tampoco tu colega)
Desde la nueva ley hipotecaria, las entidades están obligadas a comprobar que puedes devolver lo que pides. Y eso está genial, porque te protege. Pero también significa que no te darán más dinero del que puedas asumir sin agobios.
Y un consejo importante: nunca pidas un crédito personal para cubrir lo que no te da la hipoteca. Eso es como tapar un agujero haciendo otro más grande.
En resumen
Comprar un piso sin ahorros es posible, pero no es para todo el mundo.
Necesitas un perfil sólido, garantías y algo de flexibilidad por parte del banco.
Y sobre todo, asesoramiento. Porque firmar una hipoteca no es como aceptar los términos y condiciones de una app.
En Kredibles estamos para ayudarte a tomar buenas decisiones financieras. Así que si tienes dudas, habla con un experto, mira tus opciones y no te precipites.
