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Tienes el carnet de familia numerosa, estás mirando pisos y alguien te ha dicho que "eso te baja mucho la hipoteca". Vamos a verlo con calma, porque hay parte de verdad y parte de mito urbano de comida familiar. El título no te regala dinero directamente, pero sí abre unas cuantas puertas que conviene conocer antes de firmar nada.

El ITP: aquí sí hay ahorro real, pero varía muchísimo

El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales es lo primero que se dispara cuando compras una vivienda de segunda mano, y aquí las familias numerosas suelen tener un tipo reducido. El problema es que "reducido" significa cosas distintas según dónde vivas: hablamos de horquillas que van del 4% al 7%, frente al tipo general que en muchas comunidades ronda el 6-10%.

Traducido a euros: en un piso de 200.000€, la diferencia entre pagar el tipo general o el reducido puede superar los 5.000€. No es un dato cerrado porque cada comunidad autónoma fija su propio porcentaje y sus propios requisitos (límite de precio de la vivienda, a veces límite de ingresos, plazo mínimo de permanencia de 3 o 5 años en la casa). Antes de calcular nada, entra en la web de hacienda de tu comunidad y busca "ITP familia numerosa". Diez minutos de búsqueda que pueden valer varios miles de euros.

Un matiz que se olvida: el título tiene que estar vigente en el momento de la compra, no basta con "estar en trámite". Y casi siempre hay que acreditarlo con el libro de familia numerosa al presentar la autoliquidación, dentro del plazo de 30 días hábiles tras la firma.

El aval ICO ya no es solo para menores de 35

Esta es la parte que menos gente conoce. El aval del Estado para hipotecas, pensado originalmente para jóvenes que no llegan al ahorro del 20% de entrada, se amplió también a familias numerosas, familias monoparentales y personas con discapacidad, sin el límite de edad de los 35-40 años que aplica al resto de solicitantes.

El aval cubre hasta el 20% del precio de la vivienda, la parte que normalmente tendrías que aportar de tu bolsillo antes de que el banco entre a financiar. No te lo regalan: sigues devolviendo ese dinero como parte del préstamo, pero te permite comprar con mucho menos ahorro acumulado. El plazo para formalizar la hipoteca con esta cobertura se ha prorrogado hasta finales de 2027, así que si estáis en fase de mirar pisos, tenéis margen para organizaros sin la presión de una fecha límite inminente.

Ojo con la letra pequeña: no todos los bancos trabajan con el aval ICO en las mismas condiciones, y el precio máximo de la vivienda financiable suele tener un tope (que también varía según la zona, más alto en las grandes ciudades). Pregunta explícitamente por "hipoteca con aval ICO" al comparar ofertas, porque no todas las sucursales lo ofrecen de forma proactiva.

La deducción autonómica de la renta, la gran variable

Aquí hay que ser honestos: la deducción estatal por compra de vivienda habitual desapareció para las compras posteriores a 2013, así que si compras ahora no te la vas a encontrar a nivel nacional pase lo que pase con tu situación familiar. Lo que sí existe, y en varias comunidades con bastante peso, son deducciones autonómicas específicas para familias numerosas que compran su vivienda habitual.

El porcentaje concreto y los requisitos cambian tanto de una comunidad a otra que dar una cifra única sería mentirte. En algunas puede rondar el 10% de lo invertido, en otras se combina con otros colectivos (menores de 35, familia monoparental) y sube algo más para familia numerosa de categoría especial. Lo importante: esto se declara en tu IRPF, no lo gestiona el banco ni aparece en la escritura, así que es fácil que se quede sin reclamar simplemente porque nadie te lo recordó en abril.

Lo que el banco no te regala: la nómina sigue siendo la nómina

Aquí viene el jarro de agua fría. Ni el ITP reducido, ni el aval ICO, ni la deducción autonómica hacen que el banco te preste más dinero del que tu nómina permite. La entidad sigue mirando lo mismo de siempre: ingresos estables, ratio de esfuerzo (que la cuota no supere el 30-35% de tus ingresos netos) y el historial en el CIRBE. Tener tres o cuatro hijos no suma puntos en ese cálculo, aunque intuitivamente parezca que debería contar algo a tu favor.

Lo que sí ayuda, indirectamente, es que estas ventajas reducen la cantidad de ahorro que necesitas juntar antes de empezar (menos ITP que pagar, menos entrada gracias al aval), lo que puede acercarte antes al momento de poder presentarte en el banco con la documentación en regla. Y eso, en la práctica, es tiempo ganado.

Antes de mirar pisos

Haz los deberes en este orden: primero confirma en la web de tu comunidad autónoma los requisitos exactos del ITP reducido (precio máximo de vivienda, plazo de permanencia, si hay límite de ingresos). Después pregunta en dos o tres bancos si trabajan con el aval ICO para familia numerosa y qué precio máximo de vivienda admiten con esa cobertura. Y guarda la declaración autonómica para cuando llegue la renta, con la escritura y el certificado de familia numerosa a mano.

Ninguna de estas tres cosas te va a hacer rico, pero entre las tres pueden ser la diferencia entre necesitar 25.000€ ahorrados o necesitar 12.000€. Y eso, cuando estás con cuatro bocas que alimentar y un colegio que pagar, no es un detalle menor.

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