Si tu hipoteca es de antes de 2013 y nunca has mirado el contrato con lupa, hay una pregunta que merece la pena hacerte: ¿tienes euríbor o tienes IRPH? Mucha gente firmó sin fijarse en esa palabra rara y lleva años pagando de más sin enterarse.
Qué es exactamente el IRPH
IRPH son las siglas de Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios. Lo calcula el Banco de España cada mes haciendo la media de los tipos que de verdad aplican los bancos en sus hipotecas a más de tres años, no una cotización de mercado como el euríbor. Es, básicamente, la media de lo que cobra el sector.
Ahí está el problema de fondo: cuando el índice se calcula con los tipos que ya cobran los bancos, cuesta mucho que baje deprisa. El euríbor reacciona a las expectativas del mercado casi en tiempo real. El IRPH se mueve con retraso, arrastrando ofertas ya firmadas, comisiones y vinculaciones metidas en el cálculo.
Antes había tres versiones (Cajas, Bancos y Conjunto de Entidades). La Ley 14/2013 eliminó las dos primeras en noviembre de ese año. Si tu hipoteca tenía IRPH Cajas o IRPH Bancos, hoy debería estar referenciada al IRPH Conjunto de Entidades (el único que sigue vivo) más el diferencial que marcaba la propia ley para compensar el salto entre índices. Si tu banco no hizo ese cambio o lo hizo mal, ahí también hay materia de reclamación, aparte de la del propio IRPH.
Por qué suele salir más caro
Comparando periodos recientes, el IRPH ha estado rondando entre 2 y 3 décimas por encima del euríbor a 12 meses casi todo 2026, con algún mes de diferencia mayor. No es una anomalía puntual: desde que existen ambos índices, el IRPH casi siempre ha ido por encima, con alguna excepción breve en 2023. Sobre una hipoteca de 150.000 € a 25 años, dos o tres décimas de diferencial mantenidas durante años se traducen en varios miles de euros de más pagados frente a alguien con euríbor y el mismo diferencial.
Cómo saber si tu hipoteca lo tiene
Abre la escritura o la FEIN (si tu hipoteca es más reciente y todavía tienes ese papel) y busca la cláusula de tipo de interés variable. Si en vez de "Euríbor a 12 meses" aparece "IRPH Entidades" o "IRPH Conjunto de Entidades", ya lo tienes. Suele acompañarse de un diferencial más bajo que el habitual en euríbor (a veces incluso 0% o negativo), porque el banco ya sabe que el índice de partida va cargado.
Si no encuentras la escritura, pide a tu banco un certificado de condiciones del préstamo. Están obligados a dártelo.
Qué dicen los tribunales en 2026
Aquí conviene bajar las expectativas. El Tribunal Supremo lleva años sosteniendo que el IRPH es un índice oficial y legal, y que su uso no es abusivo por sí solo. Lo que sí puede ser abusivo es cómo te lo vendieron: si el banco no te explicó cómo se calculaba, que solía ir por encima del euríbor, o no te dio alternativa real a la hora de firmar, ahí hay una brecha de falta de transparencia.
Pero falta de transparencia no equivale automáticamente a nulidad de la cláusula. La sentencia del Supremo 486/2026, de 30 de marzo, insiste en que hacen falta dos cosas a la vez: que no hubiera transparencia real y que exista un desequilibrio material demostrable en perjuicio del cliente. No basta con decir "no me lo explicaron bien".
Donde sí se ha abierto una rendija más clara es en un supuesto concreto: la sentencia 161/2026, de 4 de febrero, mejora la posición de quienes se subrogaron en la hipoteca de un promotor (compraste un piso ya con la hipoteca puesta por la constructora) en vez de negociarla tú desde cero. En esos casos el margen de negociación individual era prácticamente nulo, y eso pesa a favor del reclamante.
Si crees que puede ir contigo
No hay una fórmula mágica ni una calculadora que te diga "te deben 8.000 €" sin mirar tu caso. Lo razonable:
Reúne la escritura, la FEIN si la tienes, y el histórico de cuotas pagadas. Con eso, un despacho especializado en IRPH (los hay a comisión de éxito, cobran solo si ganan) puede hacer una valoración inicial gratuita bastante fiable sobre si tu contrato tiene papeletas de falta de transparencia o no.
Si te subrogaste en una hipoteca de promotor, menciónalo explícitamente. Es el dato que más cambia el análisis ahora mismo.
Y si el análisis sale flojo, no pasa nada: siempre te queda la vía de la novación con tu banco para cambiar el índice de referencia, o la subrogación a otra entidad con euríbor. No hace falta ganar un pleito para dejar de pagar de más.