Si tu hipoteca variable se revisa este mes que entra, ya puedes ir haciéndote a la idea. El euríbor acaba de cerrar agosto en el nivel más alto de todo 2026, y la comparación con el mismo mes del año pasado no perdona nada.
El dato: agosto cierra en el 2,95%
La media mensual de agosto se ha quedado en torno al 2,95%, frente al 2,855% de julio. Es el nivel más alto desde 2024 y el cuarto mes seguido subiendo. El dato diario llegó a superar el 3% el 21 de agosto por primera vez en dos años, aunque eso no es lo que aplica tu banco: usan la media de todo el mes, que es la que de verdad cuenta para la revisión.
Detrás de la subida está la misma historia que llevamos meses contando: el BCE subió tipos en junio, los mantuvo en julio, y el mercado se está adelantando a lo que pueda pasar en la reunión del 10 de septiembre. Nadie tiene la bola de cristal sobre si habrá otra subida, así que de momento el euríbor se mueve por lo que el mercado cree que va a pasar, no por lo que ya ha pasado.
Por qué septiembre es el mes que aprieta
Si tu hipoteca se revisa cada 12 meses, el banco compara el euríbor de este agosto con el de agosto de 2025. Y ahí está el susto de verdad: hace un año la media rondaba el 2,11%. La diferencia son casi 0,84 puntos en doce meses, y eso se nota directamente en lo que pagas cada mes, no en un porcentaje abstracto en una noticia.
Si te revisan cada 6 meses, la subida se reparte en dos revisiones más pequeñas a lo largo del año en vez de caer toda de golpe en septiembre. Y si tienes hipoteca fija, esto no te toca ni de lejos: sigue leyendo solo por morbo, o para presumir en la cena con los que sí tienen variable.
Cuánto es eso en euros, con números de verdad
Coge una hipoteca de 150.000€ a 25 años con un diferencial del 1%, uno de los más habituales del mercado. Hace un año, con el euríbor de agosto de 2025, la cuota rondaba los 720€ al mes. Con el euríbor de este agosto, sube a unos 788€. Son 67€ más cada mes, casi 810€ más al año, y no has cambiado nada de tu hipoteca: solo ha pasado un año y el índice se ha movido.
Si tu préstamo es mayor o te queda más plazo pendiente, la subida anual puede acercarse a los 900-950€, la horquilla que están manejando esta semana varios medios especializados en base a hipotecas algo más grandes que la de nuestro ejemplo. La regla es simple: cuanto más capital te queda por pagar, más pesa cada décima que sube el euríbor.
Antes de darle vueltas de más, revisa esto
La revisión no llega el día 1 del mes para todo el mundo: depende de la fecha en que firmaste la hipoteca, así que puede tocarte a mitad de septiembre o incluso en octubre si tu aniversario cae más tarde.
El banco está obligado a avisarte por escrito antes de aplicar el nuevo tipo, con la cuota nueva y el índice exacto que ha usado. Si el número que te llega no cuadra con lo que esperabas, no lo des por bueno sin más: pide que te expliquen el cálculo. Los errores de índice o de fecha existen, y una llamada a tiempo te ahorra meses pagando de más.
Y si la cuota nueva aprieta de verdad
Tienes margen para moverte, y no hace falta esperar a que llegue la carta del banco para empezar a mirarlo. Puedes renegociar con tu propia entidad, pedir ofertas a otros bancos para tener algo con lo que negociar, o amortizar capital si tienes ahorro parado que no te está rindiendo nada. Ya lo contamos con calma hace unas semanas, cuando el euríbor empezaba a acercarse a este nivel: si no lo leíste entonces, es buen momento para hacerlo antes de que te toque a ti.
Lo que no compensa es lanzarte a cambiar de hipoteca en caliente solo porque ha llegado un número que no te gusta. Compara tu diferencial actual con lo mejor que puedas conseguir hoy, multiplícalo por lo que te queda pendiente y por los años que faltan, y decide con esa cuenta hecha, no con el susto del primer día.
Septiembre trae la reunión del BCE y, con ella, la siguiente pista sobre hacia dónde va esto. Hasta entonces, la única cuenta que puedes hacer con seguridad es la de este agosto que ya ha cerrado.