Hace unas semanas te contamos que el dato definitivo del euríbor de julio se publicaba a primeros de agosto. Ya está aquí, y trae mala cara: cierra el mes en el 2,85%, el nivel mensual más alto desde 2024. Casi dos años sin ver esa cifra.
En junio el euríbor estaba en el 2,798%. Subir a 2,85% no parece un salto enorme visto así, con dos decimales de por medio, pero es la cuarta subida mensual seguida y confirma algo que llevaba semanas insinuándose: el euríbor dejó de bajar en primavera y desde entonces solo conoce una dirección.
Cuánto es esto en euros de verdad
Coge una hipoteca de 150.000 euros a 25 años con un diferencial del 1%, que es el escenario que suelen usar las comparativas por ser el más habitual. Con la revisión de agosto, la cuota sube en torno a 55-65 euros al mes respecto a la revisión anterior. Al año son entre 700 y 800 euros más, según qué banco y qué mes de referencia use tu escritura.
Si tu hipoteca es más grande o tu diferencial peor que ese 1%, la cifra sube proporcionalmente. Si es más pequeña o tienes un diferencial bajo de los de hace diez años, respira, te toca menos.
Ojo con un matiz que se pierde en los titulares: tu banco no compara el euríbor de julio con el de junio. Lo compara con el euríbor de julio de hace un año. Y julio de 2025 rondaba niveles bastante más bajos que estos, así que la subida que ves en tu carta es mayor que la diferencia entre junio y julio de este año.
Por qué ha subido (otra vez)
El euríbor lleva meses digiriendo lo mismo: un Banco Central Europeo que en junio subió tipos 25 puntos básicos, cortando un ciclo largo de bajadas, con la excusa de siempre este año, la energía. Las tensiones en Oriente Próximo han seguido metiendo presión a los precios, y el mercado da por hecho que septiembre puede traer otra subida si la inflación no afloja.
El euríbor se mueve por expectativas, no solo por decisiones ya tomadas. Si el mercado cree que el BCE va a subir en septiembre, el euríbor ya lo va incorporando antes de que pase. Eso explica buena parte de estas cuatro subidas seguidas.
Si te toca revisión este mes o el que viene
Lo primero es mirar tu escritura y confirmar con qué mes de referencia trabaja tu banco, porque no todos revisan igual. Unos usan el mes anterior a la revisión, otros el de dos atrás, y entre julio y junio como referencia hay varias décimas de diferencia.
Con eso claro, haz tú el cálculo antes de que llegue la carta. Capital pendiente, diferencial y la media del mes que le toque a tu hipoteca: cualquier simulador de cuota te lo saca en un minuto, sin esperar al aviso del banco.
Si tienes ahorro que no vas a necesitar pronto, la amortización anticipada gana enteros con el euríbor en esta zona, porque cada euro que quitas de capital es un euro que ya no multiplica por el tipo de interés, suba lo que suba en los próximos meses. Y si firmaste hace ocho o diez años con un diferencial de euríbor más 0,90 o peor, échale un ojo a la subrogación: hoy circulan ofertas de 0,40 o 0,50, y con el euríbor al alza ese medio punto pesa más que nunca en la cuota.
¿Y si me paso a fija ahora?
Depende de cuánto margen tengas. Si la cuota actual (o la que te tocaría con el euríbor medio punto más arriba, por si acaso) ya te aprieta el presupuesto, pasarte a fija te compra tranquilidad, aunque el tipo fijo que te ofrezcan hoy sea algo más alto que tu variable de este mes. Si tienes colchón de sobra y llevas un diferencial competitivo, esperar a ver qué hace el BCE en septiembre tampoco es mala idea.
Lo que no tiene mucho sentido es decidir por miedo a un titular. Pide simulación de fija a tu banco y a uno o dos más (comparar no cuesta nada), mira la TAE completa y no solo el TIN que te enseñan primero, y decide con los números delante.
Lo que viene
El BCE se reúne de nuevo en septiembre, y esa cita pesa más para tu hipoteca que cualquier vaivén diario del euríbor entre ahora y entonces. Si mantiene tipos, es probable que el euríbor se estabilice cerca de donde está. Si sube, la inercia de estos últimos meses sugiere que el euríbor lo recogerá con rapidez.
Nadie tiene la bola de cristal para septiembre, y quien te la venda con seguridad total está exagerando. Lo único seguro con estos datos es que si tu hipoteca revisa en las próximas semanas, la carta va a pedir un poco más que la anterior. Mejor saberlo ahora que el día que llegue el recibo.
(Esto es información general sobre el contexto del euríbor. Cada hipoteca tiene su propio diferencial, saldo pendiente y mes de referencia: haz tus propios números o consulta con un profesional antes de decidir nada.)